Un presidente para la historia.

sábado, 31 de mayo de 2014 0 comentarios
No voy a hablar del gran Mackay, ni de otros buenos presidentes del Real Club Recreativo de Huelva.;unos lo hicieron mejor y otros lo hicieron peor, pero todos al fin y al cabo trataron de hacerlo lo mejor que supieron...con más o menos fortuna.
Voy a hablar de D. Pablo Comas Mata-Mira, y del reconocimiento que se merece en un día como hoy, un día que pasará a los anales de la historia del Club de fútbol más antiguo de España, un día en el que por fín el Club Decano tiene aquello que hace ya mucho tiempo merece: UN MUSEO a la altura de los valores y principios de aquellos pioneros  y de la enjundia que se merece nuestro Club.
Y voy a hablar en términos de historia, que de eso trata este blog, porque a D. Pablo Comas se le pueden hacer las criticas que cada uno considere oportunas, como a todos los que han pasado por la presidencia del Club después del Dr. Mackay, pero jamás habrá nadie que con fundamento alguno pueda achacarle desinterés por la historia de su club y por el empeño que desde el primer día puso en enaltecer el activo más importante que éste tiene: El Decanato del fútbol español.
Porque Pablo, le pese a quién le pese, ha sido el único presidente de nuestro viejo Recre que ha sido capaz de "ver" y dar el sitio que merece a la historia de nuestro Club. Porque D. Pablo Comas ha hecho posible que hoy el Recreativismo cuente con un Museo que debe suponer el punto de partida para que entre todos seamos capaces de difundir y propagar ese orgullo de pertenecer al Club más antiguo de España, ese orgullo de sentirnos únicos y diferentes, de estar por encima de títulos derrotas o victorias, ese honor que solo los pioneros pueden sentir. Ese orgullo de pertenecer de un modo u otro a, nada mas y nada menos, que el Real Club Recreativo de Huelva.
Y lo ha hecho posible por su esfuerzo, por su empeño y por su valentía; si señor, VALENTIA, en mayúsculas...y él sabe a qué me refiero. Como todo ser humano tiene sus defectos, pero yo insisto en las virtudes, porque siempre hay virtudes...siempre. Mi deseo, mi sueño, mi esperanza, es que en Huelva, tan propensos como somos a ensalzar los defectos, por una vez, empecemos a ensalzar las virtudes de los demás, y tal vez así las personas saquen lo mejor de si mismos reduciendo sus defectos.
Unámonos, juntemos las gargantas, sincronicemos nuestras mentes, invoquemos al espiritu de Mackay....seamos uno en pos de una única meta: colocar al Recreativo en el sitio que por coraje y orgullo se merece nuestra Huelva, lejos para siempre de usurpadores y trileros.
No lo olvides nunca, Pablo: "Con mano Fuerte": ese es tu destino, ese es el lema que nos condujo una vez a la victoria....resucitemos a nuestros ancestros, recuperemos nuestro sitio.
Antonio Belmonte.

Un hallazgo importantísimo para esclarecer definitivamente los orígenes de los sports en Huelva.

jueves, 29 de mayo de 2014 2 comentarios

Al principio, la mayoría de nosotros, pensábamos que el origen de cualquier deporte británico en Huelva, incluido el football, tenía como fecha de partida la del año 1889, así nos lo habían contado los historiadores que hasta no hace mucho tiempo han copado el protagonismo de todo lo que oliera un poco a historia deportiva onubense. Pero poco a poco, otros historiadores entre los cuales tenemos el honor de formar parte, estamos descubriendo que no es así;  hasta tal punto que podríamos  llegar a establecer una cronología cada vez más acertada de cómo el Football y otros sports se fueron introduciendo definitivamente en la capital Onubense sobre todo, porque lo que es en Rio Tinto el asunto queda bastante más claro y lo abordaremos en algún post futuro.

En Este sentido, nuestro buen amigo D. Alfredo Moreno Bolaños, historiador Riotinteño y onubense no hace mucho descubrió que en 1884, en la capital de Huelva, y amparada por la Rio Tinto Compañy Limited, había fundada una llamada “Sociedad de Juego de Pelota”, de la que casualmente se empieza  a tener noticias  en los libros contables de la compañía minera poco después de que el conocido Dr. W.A. Mackay, el verdadero precursor del football en Huelva, llegara a nuestra tierra.



Hasta ahora, la fecha de 1884 era pues la fecha más postrera en la que podíamos fijar sin duda el origen de los Sports en Huelva; que muy probablemente, sin que aún podamos afirmarlo categóricamente, fueron definitvamente impulsados, como decimos, por el Dr. Mackay. No en vano, como bien apunta nuestro historiador Alejandro López el  Dr. Mackay estudió medicina en la prestigiosa universidad de Edimburgo, Escocia, desde 1878 a 1883, teniendo dicha universidad un Club federado de football  desde precisamente el año 1878. La práctica del Sport era una actividad física muy recomendable desde el punto de vista médico y de hecho comenzaba a ser una disciplina cuasi-académica de las universidades británicas.

Pero ahora un descubrimiento sin igual retrasa aún más si cabe la fecha en la que comenzó a introducirse el Sport británico en Huelva, y se trata de un descubrimiento que está abriendo las puertas a otros escenarios que hasta el momento nos era impensable poder alcanzar pues aún queda bastante por analizar.

30 DE NOVIEMBRE DE 1879: LA FUNDACIÓN DEL “HUELVA LAWN TENNIS CLUB”

Hasta ahora se pensaba que el Lawn tennis comenzó a practicarse en Huelva a partir de la fundación del “Huelva Recreation Club”, club que se fundó como sabemos para fomentar la práctica de los Sports, entre ellos el Cricket, el Tenis y principalmente el football, tal y como admite el propio Directivo D. Jose Muñoz para el diario “Los Sports” de Madrid en febrero de 1892.

Sin embargo hay nuevas noticias. Sin que podamos avanzar más nada diremos que la familia de R.E. Carr, el que fuera miembro relevante del Staff de la Rio Tinto Company Limited, de manos de la nieta de éste, la Sra. Ann Luise Ashley Carr ha donado el diario de su abuelo, el cual abarca un periodo comprendido entre 1878 y 1892. Un rico legado que por ahora está reportando curiosos y suculentos descubrimientos que poco a poco iremos desvelando.
En dicho diario nos encontramos con una carta manuscrita y transcrita a su padre de 12 de noviembre de 1879: que dice así:
 "… In the meantime we have the house full of bachelors, Duff, Macq.,Buchnall, Perry, (when in Huelva) Johnstone & Hudson expected. We are getting up a Lawn Tennis Club for which Bucknall brought out things, & a Boating Club3. 
Y un poco después, el 30 de Noviembre del mismo año, podemos constatar la organización definitiva del Club de Tenis en Huelva.
 "…We have got our 'Huelva lawn tennis Club' in full swing with Mrs B4 as President, Bucknall, Secretary, & myself Treasurer 5. 

REPERCUSIONES:

Más allá del mero hecho de constatar que el lawn tennis en Huelva empezó a jugarse en 1879, también nos hace ver con mucha más lógica y menos sorpresa la existencia ya en Huelva de una “Sociedad de Juego de Pelotas” en 1884  debidamente constituida, en la que se jugaba a Cricket con toda seguridad, amén de football. Esta “sociedad de juego de Pelotas” de 1884 es por tanto la consecuencia y transición lógica de la proliferación e incursión desde 1879, de los diferentes sports en Huelva. De hecho son muchos los testimonios en tiempo y de primera voz de aquellos pioneros, que incluso relatan partidas de football en Huelva en 1888 y años antes. Un ejemplo claro es el propio Ildefonso Martínez Pérez, el cual admite y demuestra que fue jugador del Club de Recreo de Mackay en 1888.

Creemos que, de hecho y en base a esta y a otra información de que disponemos, el Tennis y el cricket fueron los primeros Sports en practicarse en Huelva y que no fue hasta 1883 cuando el football comenzó a practicarse y a despuntar. Para ese “nacimiento” del football en Huelva se dieron tres condicionantes fundamentales:

1.- La llegada de W.A Mackay en 1883 a Huelva.
2.- Que Mackay, amante del football y de la medicina, fuera desde su llegada el director del Hospital de la RTCL en Huelva, en dónde tenía contacto directo con muchos marineros británicos que se quedaban en puerto desembarcados y con trabajadores de la RTCL, y a los que recomendaba la práctica asidua de los sports.
3.- y por último, la dinámica de la vida en los puertos de mar, en concreto en este caso en el puerto de Huelva. Y es que era frecuente que muchos tripulantes de los vapores, afectados por infinidad de enfermedades (las condiciones del mar y la vida del marinero mercante eran extremadamente duras, lo analizaremos en otro post) quedaran hospitalizados o desembarcados y en tierra. Tanto era así y tan habitual era que los tripulantes de los vapores surtos que atracaban en el puerto de Huelva lo hicieran enfermos, que el propio hospital de Huelva que dirigia Mackay recogía el derecho de estos tripulantes a ser tratados u hospitalizados si fuera requerido. Así puede leerse en el artículo 72 de las normas del Dpto. Médico que lideraba Mackay:

“Los tripulantes y los oficiales de los barcos que lleguen al puerto de Huelva consignados a la compañía de RioTinto tendrán derecho, si están accidentados o enfermos, a ser admitidos en el Hospital del acompañía en Huelva”.
Todo ello supuso el caldo de cultivo perfecto para que  W.A. Mackay fuera introduciendo el football como práctica habitual entre los propios onubenses, al ser habituales las partidas que éste organizaba con estos tripulantes y miembros de la propia compañía minera, basándose en el beneficio para la salud que el Doctor Mackay le presuponía pues al ejercicio físico.
Luego, poco a poco, los propios autóctonos empezaron a unirse, y así fue como Ildefonso Martínez, Alfonso Lebourgh, Almanza y otros se atrevieron con ese "arriesgado y vigoroso" juego del football.

No obstante todavía no se ha revisado toda la documentación que se ha encontrado, puede que haya alguna noticia más…¿Quién sabe lo que podría aparecer entre esas hojas de ese diario?.

Autor: Antonio Belmonte

El Recre también se llamó Onuba FC: Cuando atacan al Decanato y el enemigo duerme en casa (Parte II).

sábado, 24 de mayo de 2014 1 comentarios
Continuemos con el serial de Posts en el que mostramos al lector los datos básicos para que pueda desmontar, por él mismo, cualquier insinuación a cerca de que el Recreativo y el Onuba FC no eran la misma sociedad fundada en 1889.

En este sentido, como hemos visto en el apartado anterior de este serial, el principal valedor de esa teoría sobre la desaparición del Club Decano fue el Sr. Bernardo de Salazar, el cual publicó en Abril del año 2000 una serie de 10 razones que "demostraban", según él, tal desaparición. En el primer post mostramos ya los documentos legales irrefutables que desacreditan dicha desaparición, pero como piedra angular, volvemos a exponer la carta que envía el propio Club al Ayuntamiento de Huelva en enero de 1932, cuando comunica legalmente su cambio de denominación:


Además en dicho primer post desmentíamos con documentos las dos primeras de las diez razones que publicó Salazar para "demostrar" que Recre y Onuba FC no eran la misma sociedad. ahora aboradaremos los 3 siguientes:


Punto 3 y 4:” La directiva del Club Recreativo de Huelva optó por darse de baja en la Federación Sur, disolvió la sociedad y dejó en libertad a los jugadores profesionales de la plantilla, la mayoría de los cuales presentaron demandas judiciales. La Federación Regional Sur dio cuenta de ello a la Federación Española, que lo reflejó en acta de comité ejecutivo de 16 de Noviembre de 1931”.

Abril año 2000. Diario AS

En este caso los puntos 3 y 4 están directamente relacionados y se pueden rebatir ambos a la vez.
D. Bernardo de Salazar dice que "…la Federación Regional Sur dio cuenta de ello (de la baja del Recreativo, de la disolución de la Sociedad y de la libertad de los jugadores) a la FEF que lo reflejó en acta de su comité ejecutivo de 16 de Noviembre de 1931…".Lo primero que hay que dejar bien claro es que la FEF establece notables diferencias entre lo que significa baja, expulsión y disolución, de tal manera que es evidente que una baja o expulsión de un club no implica una disolución. En este  sentido y como ejemplo basta citar lo que dice textualmente el artículo 13 de los estatutos de la FEF:

"Las federaciones Regionales, ligas y clubes perderán la condición de miembro de la Federación por disoluciónpor baja voluntaria presentada por escrito (siempre y cuando se hallen al corriente de sus débitos, y por expulsión decretada reglamentariamente)”.

Por tanto no es cierto en absoluto, lo que concierne a la notificación de disolución de la sociedad que, según D. Bernardo de Salazar, hace la Federación Sur a la FEF, y lo vamos a demostrar de nuevo enseñando el extracto del acta de comité ejecutivo de la FEF de 16 de Noviembre de 1931:

Acta de Comité Ejecutivo de 16 de Noviembre de 1931. Archivo Personal Félix Martialay.
Confirmar la baja del Recreativo de Huelva comunicada por la Federación Sur, y quedando retirado dicho Club del Campeonato Regional de aquella Federación, declarar aplicable a los efectos de la puntuación el art. 52 del reglamento de partidos y competiciones, y considerar que los jugadores de dicho Club no han participado en competición oficial alguna a los efectos del art. 42 del citado Reglamento. 

Como podemos comprobar la Federación Sur lo único que notifica a la FEF es la baja del Club Recreativo de Huelva, y no dice nada ni de disolución ni de nada por el estilo.

Importante:

El Recreativo puede perder la Antigüedad Federativa, pero en absoluto pierde la condición de DECANO del FÚTBOL ESPAÑOL. Haciendo un poco de hincapié en el hecho de que la FEF diferencia
claramente entre baja y disolución, basta con indicar que en el mismo acta de comité ejecutivo de la FEF de 16 de Noviembre de 1931 puede leerse, al final de la misma, que se confirma la baja y disolución del Lorca C.F notificada por su federación territorial. Esto sin duda demuestra que para la FEF una cosa era una baja y otra bien distinta una disolución. Para desmontar aún más si cabe la tesis de la disolución del Recre en 1931solo vamos a mostrar la nota de prensa del partido que juega el Recreativo contra el “Deportivo Sevilla” el 22 de Noviembre, 6 días después de que se produjera este comité ejecutivo de la FEF y casi un mes después de que el Recreativo presentara la Baja en la Federación Sur. Así reza en el Diario La Provincia del 23 de Noviembre de 1931:

…EN EL VELÓDROMO: Ayer se celebró un partido amistoso entre el Club deportivo de Sevilla y el Club Recreativo. Vencieron los locales por dos goals a cero.


Además, D. Bernardo de Salazar dice que el Recre “…dejó en libertad a los jugadores profesionales de la plantilla, la mayoría de los cuales presentaron demandas judiciales…”. Esta afirmación es rotundamente falsa, y lo demostramos a continuación: Alineación del Recreativo en el partido contra el Betis (justo antes de que se desncaderan los acontecimientos que condujeron a toda la polémica) aparecida en el Diario La Provincia el 26 de Octubre de 1931:

…Larios, Muñoz, Morán Santos, Pérez, Marculeta, Fernando, Morita, Campos, Brasero y Rest”

Y ahora comprueben la alineación del Recreativo en el partido contra la “Unión Balompédica” celebrado después de haber sido presentada la baja del Recreativo y después también de que la Federación Regional notificara los hechos a la FEF. Se publica en el Diario La Provincia del 16 de Noviembre de 1931:

Larios, Silva, Muñoz, Santos, Përez, Marculeta, Fernando, Morita, Campos, Brasero y Resti

Las alineaciones son prácticamente idénticas y se repiten en otros partidos posteriores que juega el Recreativo, como aquel contra el “Club Deportivo de Sevilla” de 22 de Noviembre. Creo que sobran  los comentarios y aclaraciones pues las pruebas hablan por si solaspero de todas maneras los haremos para que así consten:

a) ¿Dejó en libertad el Recreativo a sus jugadores?; a la luz de las pruebas es obvio que no, porque repiten alineación todos los jugadores….
b) Si los jugadores hubieran presentado demandas judiciales contra el Recreativo, ¿habrían vuelto a jugar éstos con la camiseta del Decano?. Francamente no.

Es posible que Don Bernardo de Salazar afirme que la mayoría de los jugadores interpusieron demandas judiciales contra el Club Recreativo confundiéndose por este hecho cierto que aparece reflejado en el acta de Comité ejecutivo de la propia FEF del 29 de Diciembre de 1931 (Archivo Personal de Félix Martialay)::

…autorizar al jugador Suárez a reclamar judicialmente la cantidad que le adeuda el Club Recreativo de Huelva, hoy baja de la organización… 

En primer lugar es obvio que esta autorización hace referencia a un solo jugador (y no a toda la plantilla como apunta D.Bernardo de Salazar), y en segundo lugar el jugador Suárez no pertenecía a la plantilla del Club ni en 1931 ni en 1930, por lo que es obvio que debía tratarse de alguna antigua reclamación que nada tenía que ver con los incidentes de finales de 1931. Además, por si las pruebas resultaran insuficientes, en los archivos de los Juzgados de Huelva no se tiene constancia de la existencia de demandas de jugadores contra el Club Recreativo.

Punto 5: Por los años treinta se disputaba un campeonato Provincial en el que participaban los equipos Titán FC, Olímpica Valverdeña, Rio Tinto, La Palma FC, Ayamonte FC y los capitalinos Huelva FC y Onuba FC, que según diversas fuentes habían sido creados respectivamente en los años 1913 y 1910”.

Abril año 2000. Diario AS.

El primer campeonato Provincial que se disputa en la provincia de Huelva se organiza a finales de 1932 y es denominado como Campeonato Oficial de 1ª categoría (dependiente de la Federación de Fútbol del Oeste), aunque también es referido por la prensa como “Campeonato Provincial”. En ese campeonato provincial participan el Valverde F.C, El Onuba FC, La Palma FC y el Rio Tinto, pero no consta que también lo hicieran el Titán FC y el Huelva FC. Este dato queda refrendado en el libro “El fútbol en Valverde del camino, 80 años de historia según la prensa” (de José Sánchez Borrero. 2004), en el cual se hace una revisión periodística profunda de los encuentros disputados por el Valverde F.C desde 1924. En dicho libro queda de manifiesto que efectivamente el primer campeonato Provincial en el que participa el Valverde F.C (la denominación de Olímpica Valverdeña no aparece hasta el 19 de Diciembre de 1945, según la prensa local) es concretamente este de 1932. Este mismo dato también queda refrendado en el libro “Bodas de Oro 1915-1965: La Palma Club de Fútbol” (de Laureano Ramírez. 1965. Se presenta un minucioso trabajo de investigación en el que se exponen todos los partidos disputados por el Club desde su fundación en 1915 ), en el que queda constancia documental de que durante los años 30 y 31 La Palma Club de Fútbol nunca juega contra ningún Onuba F.C y además tampoco participa en ningún campeonato Provincial. En ese sentido, el primer campeonato provincial en el que participa La Palma Club de Fútbol es el Campeonato Oficial de 1ª Categoría de la Federación de Fútbol del Oeste de 1932. 

Llama la atención la lista de rivales de la Palma Club de Fútbol en ese primer campeonato en el que participa en 1932, a saber: Rio Tinto, Valverde CF y literalmente...Recreativo de Huelva, indudablemente refiriéndose al Onuba.

Por tanto es evidente que el Onuba FC al que se refiere D. Bernardo de Salazar en este punto 5º, es el Onuba FC que se inscribió en la Federación de Fútbol del Oeste en 1932, y que se trataba legalmente del Club Recreativo como hemos demostrado ya. 

Sin embargo, D. Bernardo de Salazar expone aquí que el Onuba F.C.  al que hace referencia ya venía existiendo desde antes, concretamente desde 1910. Obviamente recomendamos al lector volver a leer el capítulo 5º en el que hemos aportado las pruebas legales de la vinculación entre el Recreativo y el Onuba FC. Además hemos demostrado en el mismo capitulo 5º de nuestro libro, el cual pueden descargarse gratuitamente, que en 1931 no podía existir ningún Onuba FC o similar que pudiera haber absorbido al por entonces Recreativo, lo cual queda refrendado, entre otras cosas, por la nota de prensa de 12 de Diciembre de 1931 del diario La Provincia en la que se indica la aparición literal del Onuba FC. 

Autor: Antonio Belmonte

"Con mano fuerte": El legado de Mr. W. Alexander Mackay.

martes, 20 de mayo de 2014 0 comentarios
El clan Mackay es uno de los más antiguos y poderosos clanes escoceses, que dominó en otros tiempos las lejanas tierras de las Highlands. En su seno nació, en 1860, William Alexander, hijo menor de John Mackay, pastor presbiteriano de Lybster, localidad costera del condado de Caithness, en el extremo norte de Escocia. Su padre le inculcó los principios que habrían de regir su vida: el esfuerzo, la tenacidad y la fortaleza, guiado por el lema en latín que aparece en el escudo de su clan: MANU FORTI (con mano fuerte). 

Escudo de Armas de la familia Mackay.
Cuando sus hermanos mayores ya habían elegido sus caminos profesionales (John hizo medicina en la Universidad de Edimburgo; Mark, Literatura e Historia en la de Liverpool, y Patrick optó por convertirse en pastor presbiteriano) le llegó a él la hora de decidir, y aunque también le gustaba la historia y la música, se matriculó en la Universidad de Edimburgo, como su hermano John, para convertirse en médico-cirujano. Allí estudió duro, y sacó brillantes calificaciones, pero también tuvo tiempo de practicar varios deportes, el cricket, el tenis y el fútbol, deporte en el que su Universidad ya tenía club constituido y federado desde 1878, el Edinburgh University AFC. Incluso en su último año de carrera, dicho club ganó la tercera competición de fútbol más antigua del mundo, la “East of Scotland Shield”. Su hermano John fue contratado por la Rio Tinto Company Limited, entonces la mayor compañía minera del mundo. Le nombraron Jefe del Departamento Médico de la Compañía, y también asumió la dirección del English Club en las Minas de Riotinto, pero necesitaba ayuda, y en 1883 telegrafió a su hermano pequeño, que acababa de doctorarse, para que viniera a ocupar la plaza de médico de la Compañía en Huelva capital. Alexander llegó a nuestra ciudad el mismo día que cumplió 23 años y se alojó en el recién inaugurado Hotel Colón. 

Desde ese momento se dedicó a curar y a operar no sólo a los trabajadores de la Compañía en Huelva, sino también a los marineros británicos de los barcos que llegaban a nuestro puerto para cargar el mineral. Además una vez por semana visitaba a los enfermos que la Compañía enviaba a las casas de reposo de Punta Umbría. Y por propia voluntad, los jueves atendía gratuitamente en su consulta a los pobres de solemnidad. Por entonces ya existía en Huelva una comunidad británica que intentaba mantener sus costumbres de procedencia, practicando el fútbol, el cricket y el tenis, ante la extrañeza de la población local. Convencido de los beneficios del ejercicio físico para la salud, el Dr. Mackay se hizo cargo de la organización de los partidos de cricket y fútbol, invitando unas veces a los miembros del English Club de Minas de Riotinto, que dirigía su hermano, o a los de la Compañía de Tharsis, y otras veces a las tripulaciones de barcos británicos desembarcadas en Huelva. Para jugar habían marcado un amplio terreno de marismas cegadas al final de la Vega larga, frente a la Fábrica de Gas de su amigo, el también escocés Charles Adam. 



Poco después, entre 1887 y 1888, algunos jóvenes onubenses que contemplaban esos partidos le pidieron participar en ellos. El Dr. Mackay aceptó encantado, ya que no concebía su Club de Recreo como algo exclusivo para la colonia británica, como sí ocurría en las minas, y así José García Almanza, Ildefonso Martínez, Alfonso Le Bourg, y algunos otros se convirtieron en los primeros españoles que jugaron asiduamente al fútbol. En 1888 su hermano mayor abandonó Riotinto y se volvió a Escocia, ya que su esposa y él mismo tenían problemas de salud. Alexander, sin embargo, se había amoldado bien al clima y a las costumbres del sur de España. Estaba integrado en la sociedad onubense y Huelva lo quería y admiraba. Era bueno, muy bueno como cirujano, y su prestigio se extendió tanto que venían a operarse con él desde muchos puntos: Gibraltar, Cádiz, Málaga, Murcia… hasta Ramón y Cajal hizo una visita a su clínica. Su Club de Recreo atraía cada vez a más jóvenes locales y más público. Había llegado el momento de organizarlo seriamente: directiva, socios, cuotas, libro de registro, calendario de actividades… por lo que se convocan dos reuniones para los días 18 y 23 de diciembre de 1889 en los que queda legalmente constituido el Club Recreativo de Huelva. 

La presidencia recae en un primer momento en Charles Adam, padrino de su primera hija, persona de más edad, con más años en nuestra ciudad, y, sobre todo, propietario de los terrenos donde se jugaban los partidos. A él, que tiene en esos momentos 29 años, lo nombran Vocal. En 1892 Mackay y Adam forman la subcomisión del Club encargada de supervisar las obras del Velódromo, el primer recinto deportivo construido en España para la práctica del fútbol, además de otros “sports”. Ese año también aparece el primer emblema del Club, el corazón azul y blanco, eligiendo los colores más queridos para él, los que forman parte tanto del escudo del clan Mackay como de las banderas de Escocia y de Huelva. A partir de 1896 el Dr. Mackay toma oficialmente las riendas del Recreativo como Presidente. Era feliz en Huelva. Cuando todo en su vida parece ir viento en popa, la suerte cambia y la fatalidad se ceba trágicamente con su familia, sumiéndole en el dolor y la desolación. A causa de una enfermedad hereditaria de su esposa, van falleciendo sucesivamente, sin que él pueda hacer nada para evitarlo, su hijo Alexander, con sólo 6 meses de vida, en 1896; su esposa Catherine en 1898; su hijo Juanito, pocos meses después; y sus hijas Anita y Molly en 1902. Todos se fueron en apenas 6 años, quedándose sólo a miles de kilómetros de su tierra. Su vida parecía no tener sentido. Por otro lado el Club Recreativo, su Club, también pasaba entonces por un periodo difícil, ya que los primeros jugadores se habían hecho mayores, costaba mantener el interés por la ausencia de nuevos clubes rivales, y él contaba con pocos apoyos. 

Cualquier otro se hubiera hundido. Pero él no. Sobre la chimenea de su apartamento del Hotel Colón se destacaba el escudo y el lema del clan Mackay. Recordó los principios que su padre le inculcó. Apretó los puños y sacó fuerzas de flaqueza. No se rindió, no se dio por vencido, no capituló. De momento se refugió en su trabajo, donde encontraba el consuelo de salvar la vida a los demás. Un sábado, a finales de 1902, al llegar a las vallas del Velódromo, se paró a ver a los chavales que jugaban con el ardor de la adolescencia y escuchó sus gritos: ¡Vamos, Guzmán! ¡Despeja, Estrada! ¡Centra, Padilla! ¡Chuta, Tellechea! y sin darse cuenta esbozó una pequeña sonrisa y pensó: el cricket no ha calado en Huelva, en cambio el fútbol les apasiona, estos onubenses aprenden rápido, pronto el primer equipo del Club estará formado sólo por españoles… Contagiado del ánimo de los chavales, dio nuevos brios al Club, se rodeó de savia nueva en la Directiva, organizó competiciones, mandó construir un bonito pabellón de madera en el Velódromo, envió a Madrid un equipo para los Campeonatos de España de 1906 y 1907, organizó a partir de 1909 los primeros Campeonatos de fútbol de Andalucía, trajo al Sporting de Portugal en 1910, al que luego el Club devolvería visita, aceptó el desafío de ir a Cádiz en 1912 a disputar la Copa del Centenario de las Cortes de Cádiz... el Recreativo ganaba siempre, o casi siempre. Era el Club hegemónico en Andalucía, llenaba de orgullo a los onubenses y causaba respeto y admiración fuera de Huelva. 



La vida también volvía a sonreírle. En 1908 vuelve a casarse, y como si el destino quisiera devolverle todo lo que le arrebató, recompensando su fuerza de voluntad y su tenacidad, van naciendo en los siguientes años uno, dos, tres y cuatro hijos, dos varones y dos hembras, igual número y proporción que los que perdió, pero ahora todos sanos. Edificó una bonita casa para su nueva familia y, junto a ella, una amplia y moderna Clínica para poder atender mejor a todos sus pacientes. También volvió a celebrar veladas musicales con muchos invitados en el salón de su casa, como antaño. En 1909 Alfonso XIII le concede la Gran Cruz Blanca por sus servicios desinteresados a la Guardia Civil. En 1912 el mismo monarca dona una Copa para el torneo de tenis que anualmente disputa el Club. Y en marzo de 1915 el Dr. Mackay entrega en mano el escrito solicitando al Rey que acepte la Presidencia Honoraria del Club. Desde entonces el Recreativo es Real. En los años 20 el profesionalismo se extendió por el resto de clubes, pero él se resistió a modificar el espíritu del Club que un día fundara. La afición, sin embargo, estaba desilusionada, al ver que el Recreativo ya no podía competir de igual a igual con aquellos a los que antes ganaba. Entendió que los tiempos habían cambiado y prefirió dejar la presidencia del Club, cuarenta años después de aquellos primeros partidos que organizara frente a la Fábrica de Gas.



Cuando el Ayuntamiento de Huelva lo nombró Hijo Adoptivo de la ciudad, terminó con estas palabras su discurso de agradecimiento:  “He sufrido en Huelva las mayores angustias de mi vida y las mayores alegrías también. Si Dios así lo dispone, muy contento me quedaré para siempre, bajo la sombra de los cipreses, rodeado de amigos, durmiendo el último sueño y esperando el eterno amanecer bajo las estrellas del firmamento azul de Huelva”. 

No fue así, pero su legado, el Club Recreativo, el Decano del Fútbol Español, sigue vivo, 125 años después. Esperemos saber defenderlo con la misma fuerza y con los mismos valores que él demostró. Le debemos una… y muy, muy grande. Gracias, Doctor Mackay.

Artículo de D. Alejandro López.

El Recre también se llamó Onuba FC: Cuando atacan al Decanato y el enemigo duerme en casa (Parte I).

lunes, 19 de mayo de 2014 1 comentarios
No deja de ser curioso como aún habiendo muchos que le restan importancia al hecho de que el Real Club Recreativo de Huelva sea el club de fútbol más antiguo de España y por tanto el Decano, dicha circunstancia sea objeto de los más absurdos debates y ataques por parte de ciertos individuos. Será pues, señores, que realmente tiene importancia esto del Decanato, ¿no?. Son tres los "frentes" que suelen utilizar estos individuos para hacer supuesto daño a nuestro decanato. Si este grupo de investigadores ya estaba tranquilo en este aspecto no es menos cierto que las últimas investigaciones emprendidas con objeto de aquilatar el Museo del Club, de inminente inauguración, han dado resultados increíbles, en lo que a pruebas documentales se refiere en esos tres frentes, las cuales iremos exponiendo poco a poco con el permiso del Club. No obstante queremos empezar por el tema del Onuba FC y 1931.  Muchos de ustedes no estarán del todo al corriente de los ataques que el Recreativo ha sufrido sobre su condición de Decano en este "frente" relativo al tema del Onuba FC. Habrán oído algo al respecto pero sin embargo desconocerán los entresijos de la historia. Y como suponemos que la mayoría de ustedes no habrán podido leer nuestro libro sobre este asunto (que pueden descargar gratuitamente en la columna de la derecha) nos hemos propuesto que usted tenga las pinceladas mas relevantes para no quedarse "fuera de juego" en el caso de que este tema pudiera salir a la palestra.

Comencemos.

El 14 de Abril del año 2000 el Real Club Recreativo de Huelva sufrió uno de los ataques más feroces hacia su condición de Decano del fútbol español.

D. Bernardo de Salazar publicaba en AS un decálogo de razones "históricas" y "documentadas" (según él) en las que se basaba científicamente para afirmar que el Recre no era el auténtico Decano del fútbol español. El argumento central era que en 1931 el Recreativo desaparece por una monumental deuda con la Federación andaluza, tomando entonces el relevo de nuestro fútbol el entonces existente (según Salazar) Onuba FC, equipo q luego en 1945 definitivamente adoptaría el antiguo nombre de Recreativo de Huelva. El titulo del artículo era: "El fútbol si empezó en Huelva, pero..." 

diario AS. 12 de Abril 2000
Marzo 2000 Revista RFEF

Un mes antes de ese articulo, no obstante, D. Bernardo de Salazar había publicado ya un artículo en la misma línea en la revista oficial de la RFEF. Como pueden leer ustedes en la columna de la derecha del artículo publicado en As D. Bernardo de Salazar planteaba un debate "sin insultos, ni ataques y con solo datos". Debemos aclarar que nosotros no tenemos nada en contra del Sr. Salazar pues él es historiador y entendemos que si cree haber descubierto algo relevante deba publicarlo. Eso sí, creemos que debería haberse documentado un poco mejor. Lo que sí que nos produjo estupor, con el tiempo, es comprobar como nuestro/s historiador de entonces defendió nuestro decanato. Ahora lo detallaremos para que cada cual saque sus propias conclusiones. Pero sigamos. Ante las mencionadas noticias de D. Bernardo de Salazar, el Real Club Recreativo remitió de inmediato un fax a la redacción de deportes del diario AS en los siguientes términos:


A continuación empezaremos nosotros a desmontar una a una, y documento tras documento, cada una de las razones que esgrimió D. Bernardo de Salazar para afirmar lo que afirmó, Pero...¿Qué respuesta en términos documentales y de historia dio el Club para defender su decanato ante tal ataque?. tristemente ninguna.Y, ¿dónde estaba el historiador o los historiadores del Club entonces?. Realmente no lo sabemos, lo único que sabemos es que tres años después daba a luz la magna obra de historia del Recre que todo el mundo estaba esperando en Huelva y que fue editada por la propia Diputación Provincial de Huelva. Su título: "Real Club Recreativo de Huelva 1889-2003: De Club de Recreo a S.A.D", y sus autores fueron D. Antonio La O y D. Diego Becerril, siendo el primero de ellos el máximo exponente de la obra.

Allí, en la obra de la Diputación de Huelva,  a buen seguro, se suponía que las gentes de Huelva encontrarían los argumentos y pruebas que defenderían nuestro decanato. Pero, ¿Qué se dice en la susodicha obra en relación a la contundente afirmación de D. Bernardo de Salazar en el año 2000 a cerca de la no condición de Decano del Recre?, ¿Se aportan los datos y documentos históricos y de rigor que demuestran que el Recre y el Onuba FC eran en realidad el mismo club?. Pues los mencionados autores, tras varias páginas haciendo un resumen de lo aparecido en la hemeroteca Local acerca de los acontecimientos acaecidos durante aquellos últimos meses de 1931 que desencadenaron los fatales hechos, se destapan con la siguiente increíble afirmación:

"Recreativo de Huelva 1889-2003: De club de Recreo a SAD"

"La vinculación jurídica existente entre el naciente Club Onuba FC y el viejo Recreativo de Huelva no está demasiado clara según las fuentes consultadas (...)"
Como lo leen, queridos amigos, como lo leen. ¡¡Y se quedan tan contentos¡¡. Lo peor de todo esto es además que la obra en si misma tuvo el beneplácito del propio "Real Club Recreativo de Huelva". Se supone que D. Paco Mendoza leyó la obra completa, que por otra parte es lo que todo dirigente en un caso como este debería haber hecho, aunque a tenor de lo comprobado es obvio que no lo hizo.

Menos mal que nosotros, este equipo de investigación que les escribe, encontró documentos legales de peso como los que siguen, pues de lo contrario los que eran nuestros historiadores, con D. Antonio La O a la cabeza, habrían abierto la puerta a un sinfín de ataques más. Algunos de esos documentos que encontramos y que arrojan luz definitiva sobre el asunto fueron:

Archivo Histórico Provincial de Huelva

Archivo Histórico Provincial de Huelva
Es suficiente con leer lo que dicen estas cartas remitidas por nuestro club a determinados organismos públicos de la ciudad para eliminar de un plumazo cualquier tipo de duda sobre la hipotética desaparición del Recreativo en 1931.

Pero lo prometido es deuda; comencemos a desmontar una a una las tesis del Sr. Salazar:


Argumento 1 de D. Bernardo de Salazar: “El Club Recreativo, decano del fútbol español, jugó su último partido oficial valedero para el campeonato Regional el 18 de Octubre de 1931, en el Velódromo. El rival, El Sevilla FC, y el resultado 2-2

Argumento 1 de Salazar. Diario AS. 14 Abril 2000
Posiblemente D. Bernardo de Salazar no haya tenido acceso a toda la información del caso. Textualmente dice en la columna de la derecha del artículo titulada “ni ataques, ni insultos, solo datos”, que "…he repasado los diarios onubenses La Provincia, Diario de Huelva y Odiel, y los datos que aporto son rigurosamente ciertos…". Nuestra humilde impresión es que ha debido saltarse algunas fechas importantes. En este sentido nos vemos obligados a aclarar al lector que el último partido oficial que juega el Recreativo no es contra el Sevilla FC sino contra el BETIS el día 25 de Octubre de 1931, dato que aparece claramente referido en el día 26 de Octubre de 1931 en el diario La Provincia:

26 de Octubre de 1931. La Provincia


Argumento 2 de D. Bernardo Salazar: “días mas tarde, ante los problemas económicos y deportivos que aquejaban a la sociedad, decide su retirada del Campeonato. Esta situación comportaba de acuerdo al artículo 53 del Reglamento de Competiciones entonces vigente, una sanción de la Federación regional Sur y las indemnizaciones correspondientes a los Club Córdoba y Malagueño, a quienes debía visitar. Tenía pendiente de pago la sanción de la Español por los incidentes producidos en Huelva en el partido contra el Celta para el ascenso a Segunda División en la temporada anterior”


14 de Abril 2000. Diario As.

Vamos por partes.

a) D. Bernardo de Salazar habla de “Problemas Económicos”: 

Hasta el momento en que la Federación Regional Sur impuso la sanción antirreglamentaria de 17.000 ptas. (como se demuestra en nuestro libro a la luz del Reglamento Federativo correspondiente ésta debería haber sido en el peor de los casos de 2.500 ptas.), el Club no tenía problemas económicos ni mucho menos serios como para motivar una potencial disolución del mismo (tal y como sugiere Bernardo con este punto). Tal vez (lo desconocemos realmente) tuviera una sanción impuesta por la FEF por el partido contra el Celta de Vigo de la temporada anterior, pero ésta no impidió en absoluto que participase en los siguientes campeonatos regionales oficiales, como así hizo.
Nos da la sensación de que D. Bernardo de Salazar, en pos de su legítima obligación como historiador, busca un “punto de apoyo” sólido y consistente en que basar la disolución del Recre; es obvio y fácil llegar a pensar que si un club tiene problemas económicos acabe por disolverse. Pero esto no es cierto y para desmentirlo completamente, basta con leer algunas notas de prensa aparecidas en los diarios locales, en los que se pone de relieve la buena situación económica del Recre: En los artículos publicados en el Diario de Huelva, el 15 de Noviembre de 1931 puede leerse lo siguiente a cerca de la situación económica del Real Club Recreativo de Huelva:

…se falta a la verdad de una manera irrespetuosa y poco caballerosa al afirmar tan gratuitamente que el “Recreativo “ se ha retirado del Campeonato Regional por motivos económicos. El “Recreativo, oficialmente puso en la noche del pasado Domingo el siguiente telegrama al F.C Malagueño que a continuación te copio: “Por deberos cortesía y justicia. Vista dignisima actitud adoptada devolveremos domingo 15 visita. Anuncien partido amistoso. Escribimos. Saludos. Recreativo”. Como puedes ver nuestra conducta, hija de nuestro caballeroso sentir difiere muy mucho de las calumniosas afirmaciones hechas y que, en honor a la verdad, esperábamos, siempre como es natural de algún espíritu impotente de apreciar en el ambiente en que debemos desenvolvernos las personas honradas…>> <<…Pagamos a la hacienda Pública contribución sobre espectáculo público por todos los partidos que celebramos-sin excepción-. Además satisfacemos por contribución territorial sobre pabellones de tennis, fútbol y casa del guarda y también por si era aún poco con el 5 por ciento de la entrada bruta de cada partido para la Vejez, Gota de Leche, y Amigos del Niño. Además sustentamos sustentamos a tres empleados estables, aparte de 12 empleados cada Domingo…

En otro extracto de una nota de prensa publicada el 18 de Noviembre de 1931 en el Diario de Huelva también podemos leer lo que sigue:

…Ahora debo decir a usted que el hecho de retirarse el Recreativo de la federación ha sido un clamor popular de la afición y no la falta de numerarios, pues francamente debo decirle que si el “Recreativo” tuviera los débitos y acosos de otros clubes Sevillanos de seguro no existiría. Pero como no tiene deudas de importancia aún puede seguir tirando y todavía conservamos savia para continuar la lucha no obstante los obstáculos e inconvenientes que se presentan en nuestro camino. Tenemos un campo regalo de la Directiva (suerte que tiene uno) y no tenemos trampas acumuladas ni agobios. ¿Pueden decir lo mismo ni hablar tan claro las demás Sociedades?...

Resulta imposible que el Club Recreativo tuviera problemas económicos que hubieran motivado alguna disolución como así induce con sus afirmaciones D. Bernardo de Salazar. Ya hemos demostrado que el Club se da de baja de la Federación por motivos de “dignidad” si quieren o simplemente para no ser atropellado ninguna vez más por la Federación Sur con sus decisiones partidistas y caciquiles. No hay ninguna prueba documental que atestigüe o deje entrever que el Recreativo estaba en “banca rota”.

b) D. Bernardo de Salazar habla de “Problemas deportivos”:
Con franqueza, no sabemos a qué problemas se refiere. Aunque entiendo que se referirán a los problemas derivados como siempre del trato preferencial de la Federación Sur con los equipos sevillanos y que no sólo sufrió el Club Recreativo, sino también otros equipos (datos de hemerotecas).

c) D. Bernardo de Salazar habla de que la situación “comportaba según el artículo 53 del Reglamento de Competiciones una sanción de la Federación Sur y las indemnizaciones correspondientes a los clubes Córdoba y Málaga”:
Primeramente hay que aclarar que en el artículo 53 del Reglamento de Competiciones vigente no se especifica nada a cerca de ninguna sanción. Lo mostramos a continuación para que no haya dudas:

Reglamento RFEF 1931-1932

También hemos repasado los artículos 51, 52 y 54 del Reglamento de Competiciones por si D. Bernardo de Salazar hubiera indicado por error el artículo equivocado. En ellos se establece alguna que otra sanción por caso de incomparecencia pero que sumadas a la multa de 2.600 ptas. (y no de 17.000 ptas. como impuso la Federación Sur) que reglamentariamente debería haber recaído en el peor de las situaciones planteables después del partido contra el Betis la suma total nunca hubiera sobrepasado las 3.000 ptas., siempre con el Reglamento de Competiciones vigente por delante. Lo cual, querido lector, dista mucho de las 17.000 ptas. con que nuestra querida Federación Sur nos obsequió a modo de sanción.

d) D. Bernardo de Salazar habla de “Indemnizaciones correspondientes a los clubes de Córdoba y Málaga”: 

Vamos a continuación a repasar un extracto de una nota de prensa aparecida el 23 de Noviembre de 1931 en la que se habla de la sanción impuesta al Recreativo tras el partido contra el Betis. La Federación Regional Sur quería además de la multa de 17.000 ptas. que el propio Club resarciera al Betis de las multas que impuso el Gobernador Civil al árbitro, al jugador y al entrenador del Betis: ¿de verdad puede entenderse esa actitud de Odio hacia el Club Decano por parte de la Federación Sur?, ¿era competencia de la Federación obligar a estas sanciones (con el reglamento desde luego y con rotundidad la respuesta es NO), ¿no se estaban extralimitando los dirigentes de la Federación Sur con el Recreativo?. Nos parece que, lejos de parecer subjetivos, las pruebas cantan por sí solas. Además, podemos leer claramente que en lo referente al Málagueño y al Rácing de Córdoba, no se trataba de sanciones, sino de fianzas como garantías de los viajes. Creemos que son cosas muy diferentes. En el artículo del 23 de Noviembre de 1931 en el diario La Provincia puede leerse:

…Después del partido del Betis como primera condición según nos aseguraron la Federación, ordenaba al Recreativo que resarciera al Betis de la multa que impuso el Gobernador al árbitro, al Jugador y al directivo, esto es; que dejáramos en una postura muy digna a la primera autoridad de la Provincia (lo dice con sorna). Que fuéramos a Córdoba y Málaga cosa muy natural, pero exigía no sabemos que de fianzas, como garantía de estos viajes y que cuando terminara el campeonato ya entonces acordaría la Federación el tiempo de descalificación del campo de juego, multas etc…

En post sucesivos seguiremos desmontando los siguientes argumentos de D. Bernardo de Salazar. Como ven este equipo de investigación hace sus deberes y pone documentos sobre la mesa, tal y como se hace y hará con los otros dos frentes de los que hablábamos al principio del post. Pero todo tiene su tiempo.


Paco Isidro: El fandango convertido en Recreativismo

jueves, 15 de mayo de 2014 0 comentarios
Me resuena en los oídos desde hace ya mucho tiempo un fandango valiente que empieza así:
Con esos colores tuyos,
paseamos la bandera....
...con esos colores tuyos
el equipo de mi tierra
tiene el coraje y orgullo
que se merece mi "huerva"

Tengo la inexorable certeza de que no habrá nunca un fandango que en tan pocas líneas sea capaz de envolver un sentimiento tan grande y lanzarlo al viento para que llegue a todos los rincones de nuestra tierra.

No lo habrá.

Y es que en esas cuatro breves líneas de este increíble fandango de Isidro González, un fiel admirador de Paco Isidro, se esconde un amor a unos colores muy por encima de lo imaginado. Un amor que va más allá de la simple y rutinaria pasión de domingo, más allá del apabullante grito de un gol postrero contra tu más acérrimo rival, más allá de cualquier derrota o cualquier victoria...más allá de la propia muerte y de la propia vida. Y es que Paco Isidro no solo enseño el fandago a sus gentes, sino que transmitió recreativismo por los cuatro costados.

"(...) El equipo de mi tierra tiene el coraje y orgullo que se merece mi ´huerva´", canta este fandango....¿No os parece un precioso lema que vaya impreso en las paredes del túnel de vestuarios que recorren nuestros jugadores en el Nuevo Colombino antes de saltar al campo?...

Francisco Barrera García, Paco Isidro para todos los onubenses y amantes del cante flamenco, nació en Huelva un 6 de Marzo de 1896, curiosamente tres días después de que la señora Concepción Herrera Prieto remitiera esta curiosa misiva al Alcalde de Huelva, descubierta hace algunos años por este equipo de investigación, en la que se quejaba de que algunos chiquillos, imitando al juego del football que practicaban los socios del Club Recreativo, ocasionaban tumultos en las calles (Otra prueba más de que el Recreativo nunca dejó de jugar al football entre 1893 y 1904):

Archivo Municipal de Huelva. 
la transcripción no es fácil a simple vista, pero dice así:
...un número considerable de chiquillos, que amén de las continuas pedreas sufridas por los vecinos, no tienen por otra salvaje distracción que la de correr de un lado para otro dando patadas a una pelota a modo del juego de fat-bole (así lo escribe Dña Concepción, pero se refiere obviamente a "football") que ejercitan los socios de la colonia inglesa del Club Recreativo en los terrenos del Velódromo...
No es de extrañar pues que Paco Isidro llevara el football y al Recre en sus venas y en su cante. Pero su amor por el Recreativo trascendía su arte y su fandango. Persona humilde, amigo de sus amigos y de sobrada valía humana , además de ser y haber sido uno de los máximos exponentes, junto a Paco Toronjo, del fandango de Huelva, era el socio número 343 del Recreativo de Huelva y colaboraba con aquel Recreativo de los años 20 y 30 llevando en su propio taxi a los jugadores del Club cuando éste tenía que disputar sus partidos de campeonato fuera de Huelva; y es que como ahondaremos en este blog, el Recreativo ha pasado por épocas muy malas en las que se sustentaba gracias al apoyo y colaboración de UNOS POCOS.

Y uno de "ESOS POCOS" era Paco Isidro.

La tarde de verano del 1 Julio de 1960, abrazado ya eternamente por la tierra que tanto quería y amaba, Paco nos dejó para siempre, y dicen algunos que le conocían que quiso llevarse su fandango y su recreativismo al cielo, para que allí arriba disfrutaran de ambos.

Este es un pequeño, muy pequeño, homenaje a quién de forma tan callada y desinteresada defendió y ayudó en lo que ciertamente pudo al Club de su tierra, esa tierra con la que se le llenaba la boca cuando cantaba sus fandangos valientes. Ahora es el momento de que otros tantos valientes den un paso al frente y sigan perpetuando esta bella historia que tenemos que contar al mundo.


El Pedestal

lunes, 12 de mayo de 2014 0 comentarios
Siempre he tenido la sensación de que el tema del decanato del Recreativo de Huelva se estaba usando de un modo erróneo en nuestra ciudad y nuestro club. Haber sido los primeros tal vez tiene una importancia relativa si se compara con otras cosas, pero sin embargo no tiene ninguna importancia si se le despoja de lo verdaderamente destacable de la historia y orígenes de nuestro club: La responsabilidad de ser los garantes en España del verdadero espíritu del viejo football. 

Ser el decano más que ser el primero, muy importante, es haber nacido en la segunda mitad del siglo XIX. ¿Y qué importancia tiene esto? Pues que el club se fundó cuando aún no había pasado el tiempo suficiente como para que se hubiesen perdido por el camino los valores originales de los deportes de equipo nacidos y reglados en Inglaterra. El deporte del fútbol llegó a Huelva en todo su esplendor ético. El máximo respeto y caballerosidad hacia el árbitro y el rival, la conciencia de representatividad de una sociedad y una entidad, los valores del sacrificio y la entrega a un grupo, de la competición de gran contacto físico pero bajo un escrupuloso respeto por las reglas, el juego por el juego. Todo eso, personificado en William Alexander Mackay, Charles Adam, José Muñoz o los hermanos Pérez de Guzmán, forman el verdadero tesoro que guarda el Real Club Recreativo de Huelva. Ser el decano del fútbol español no significa nada, solo demuestra una cercanía a los orígenes que nos obliga a una serie de tareas que en cierto modo hemos abandonado en gran parte de los 125 años de nuestra historia. 


Ser los primeros nos convirtió en garantes de que el juego evolucionaba sin perder el norte. El Decanato no es más que un pedestal dorado en el que se deberían haber soportado los valores originales de los pioneros, pero hemos puesto tanta atención al pedestal, que hemos perdido de vista lo que este sustentaba, y ahora solo vemos una hermosa columna esperando para volver a cumplir con su función. El Recreativo de Huelva está habilitado y obligado por su decanato a recuperar esos valores, lo que significa recuperar su verdadera identidad. Para ello es fundamental el esfuerzo de todos los que formamos este club, entre los que se encuentran las personas que escriben en este blog y que con su incansable trabajo siguen arrojando luz sobre esa parte de la historia del fútbol español. Se trata de un trabajo de investigación histórica que a buen seguro se convertirá en una herramienta muy útil para nuestro Real Club Recreativo de Huelva. El Recreativismo se confundió al pensar que el Decanato era un regalo, una ventaja. No es así; el Decanato de nuestro club nos obliga a ser centinelas de la verdadera historia, guardianes de los valores, es una carga que estamos obligados a soportar para así convertirnos en los abanderados de un movimiento que le devuelva al fútbol su esplendor original, perdido a lo largo de todos estos años de inútil esfuerzo para sacarle brillo a un pedestal al que se le habían caído los verdaderos ídolos. Escuchemos qué tienen que decirnos los historiadores, y hagamos que su trabajo se convierta en realidad. Escuchemos a los Pioneros y hagamos lo que nos dicen. 

Texto de D. Narciso Rojas.

La arenga de Mr. Alcock: Un grito de guerra que nos llevó a la victoria.

jueves, 8 de mayo de 2014 2 comentarios
¿Se imaginan ustedes por un instante un "grito de guerra" que en boca de todos nuestros jugadores al unísono y justo antes de disputar un partido los empujara inexorablemente hacia la victoria?, ¿se imaginan un lema que hiciera despojarse de cualquier prejuicio de inferioridad a nuestros jugadores y a nosotros mismos y que nos llevara en volandas hacia el triunfo final?.¿Os imagináis que todos, absolutamente todos, fuéramos a una, con un solo corazón y con una sola mente?.....¿De verdad os lo imagináis?.

Pues precisamente eso fue lo que sucedió a finales de Marzo de 1910, cuando nuestro Club Recreativo de Huelva fue invitado a Sevilla para disputar la Copa del Excmo. Ayuntamiento de aquella capital, contra el "Sevilla Football Club". Esta es la historia de una arenga que cambió las mentes de aquellos jugadores onubenses y les llevó al triunfo; una arenga que hoy mismo, curiosamente, nos sería terriblemente útil.

Según nos cuenta el propio Mr. Alcock en el libro de José González Pérez "Historia del football en Huelva y su provincia" (1929), fue a principios de Marzo de aquel año de 1910, cuando el Recreativo de Huelva recibió una misiva del Ayuntamiento de Sevilla invitándole a disputar el día 31 de ese mismo mes una copa de plata contra el team del "Sevilla Foot-ball Club". Dicha misiva fue rápidamente remitida al Sr. Alcock, mano derecha del Dr. Mackay en aquellas lides footballisticas y que era el responsable de coordinar y organizar a los muchachos que debían defender la camiseta del Decano en tierras hispalenses. No en vano Mr. Alcock había sido uno de aquellos jugadores pioneros que habían defendido al Recreativo en las partidas de football de 1888, 1889, 1890, 91 y 92 contra los Clubes de Riotintio, Malaga, Gibraltar, Tharsis, y Sevilla más tarde. El football era sin duda el Sport preferido por Mr. Alcock.

Mr Alcock, 1929, un año antes de Morir
Años atrás el Dr. Mackay, verdadero precursor del football en Huelva y del "Recreation Club", aunque de eso hablaremos en otros posts, había logrado inculcar varios valores importantísimos  entre los socios del Club e indirectamente en todos aquellos onubenses que le tenían en muy alta estima, que eran muchos por no decir la mayoría de sus conciudadanos. Esos valores eran: Honorabilidad, respeto, humildad, entrega y compañerismo. Y efectivamente, esos eran los principios elementales con los que este club y sus gentes llevaban el nombre de Huelva allá por donde fueran, independientemente del rival y de las circunstancias. Era un tiempo en el que el deporte no estaba corrompido por el dinero y el "mercenariazgo" y en el que el amor a unos colores era motivo más que suficiente para dejarse la piel en el terreno de juego.

Y así fue como se llegó al día 30 de Marzo, con Mr Alcock haciendo los últimos preparativos personales para el viaje del día siguiente que les llevaría en tren a Sevilla (1). Sin embargo, y aunque Mr. Alcock estaba convencido de lo contrario, no todo estaba "preparado y dispuesto", ya que en ese preciso momento y sin esperarlo recibe una visita inesperada que le traslada la inquietante noticia de que "el equipo no podría emprender el viaje a Sevilla, que los jugadores estaban esperándole en la sede del Club".

Mr. Alcock coge su bastón y su sombrero y se dirige directamente al club con el gesto un poco torcido y contrariado...¿Qué había pasado si todo estaba acordado desde varias semanas antes?, se preguntaba insistentemente.

Cuando llegó al Club allí estaban todos; serios, cariacontecidos, sin saludos, sin preguntas...mirando al suelo, sabedores de estar manchando el escudo del Club que estaban representando, y de paso también manchando el nombre de la ciudad que los vio nacer.

Entonces Mr. Alcock apoya su bastón en la mesa de reuniones, deja el sombrero encima de la silla y desabrochando los dos botones de su chaqueta comienza a dar un pequeño paseo por la habitación donde todos aquellos muchachos miraban al suelo. Poco a poco aquellos jóvenes onubenses comienzan a levantar la mirada y entonces Mr. Alcock, haciendo un pequeño ademán para llamarles la atención comienza a hablar: Esta es la arenga que nos llevó a la victoria:

-"Señores, cuando ustedes se visten el jersey azul y blanco no son ustedes los que están debajo de la camiseta. así vestidos ni usted es Padilla, ni usted es Guzmán, ni usted es Tellechea y ni usted es Justo Borrero. Así vestidos, no sois más que el Club. Pues bien, deben ustedes saber que el Club ha comprometido su palabra para jugar mañana en Sevilla contra aquel team en un partido oficial organizado  por el Excmo. Ayuntamiento. No necesito disculpas ni excusas ni explicaciones, quién quiera vestir mañana los colores de nuestro Club y dejar así cumplida su palabra... ¡que dé un paso al frente!"

Uno a uno fueron saliendo jugadores.....hasta llegar a siete.

-¿Ninguno más?, pregunto Mr. Alcock.
-No señor, parece que no.- Respondió uno de los muchachos.
-Gracias Señores, -espetó Mr. Alcock con la cabeza erguida y mirando al frente con honor a aquellos 7 valientes que habían dado el paso al frente- ustedes siete saldrán mañana para Sevilla y en nombre del Club jugarán el partido ya concertado.
-¿Nosotros siete, Don Guillermo?, pregunto sorprendido uno de los siete valientes.
-¡Sólo los siete!, ¡y la copa la quiero en Huelva para el Club!, ¡Hay que ganar el partido!, replico Mr Alcock.



Una vez comprometidos a aquellos siete muchachos, Mr. Alcock ( O Don Guillermo como solían llamarle en sus círculos afines) se dirigió a tomar su taza de café a la entonces Cervecería de Viena cuando al fondo de la calle Concepción oyó la voz de uno de ellos que le gritaba:

-¡Don Guillermo, Don Guillermo, cuatro de nuestros amigos que se han enterado de lo ocurrido se ofrecen a marchar a Sevilla para completar el team!.
-Perfecto, dígales que quiero verles inmeditamente en la Cervecería, ¡que vengan!.

Poco después estaban los cuatro delante de Don Guillermo, allí, rectos, henchidos de orgullo por defender al Club Recreativo, dispuestos a todo.

-¿Qué puestos ocupan ustedes en vuestros respectivos teams?, les pregunto directamente Mr. Alcock.
-Ninguno, señor, nosotros no hemos jugado nunca a Football, pero sabedores que se trata de un compromiso de honor y solo porque Huelva presente once hombres, allí estaremos defendiendo este escudo.
-No importa, Señores....¡A jugar, la copa la quiero en Huelva¡, concluyó Mr. Alcock cerrrando el puño derecho y elevando a su vez levemente su bastón.

Y así fue como al día siguiente, muy temprano, aquellos 11 valientes onubenses partieron a Sevilla para disputar el partido contra el Sevilla FC.

31 de Marzo de 1910. La Provincia
Y así fue también como tras aquella arenga, hicieron caso a Mr. Alcock y se trajeron la Copa para Huelva, ganando al Sevilla FC por 0 a 2.

1 de Abril 1910. La Provincia

La victoria en Sevilla tuvo una enorme repercusión en Huelva y tuvieron el reconocimiento que se merecían entre las gentes de la ciudad. Pero lo más importante no fue la victoria, no fue la copa; lo más importante fue que once Onubenses, once muchachos valientes, defendieron con honor el jersey de su Club, representándolo con orgullo y dejando el pabellón de su tierra bien alto. Eso es lo realmente importante, la copa fue algo secundario.

Ojalá un día volvamos a sentir algo así.

Autor: Antonio Belmonte

Ramón Quilón: posiblemente el mejor "goalkeeper" de la historia del Decano

viernes, 2 de mayo de 2014 4 comentarios


A un paso de cumplir 125 años de historia muchos recuerdan nombres ilustres que defendieron como nadie este club llamado Real Club Recreativo de Huelva. Pocos, lamentablemente, buscan candidatos a títulos honoríficos de mejor delantero, defensa, centrocampista o portero sin reparar que, tantos años de historia, dan para mucho más que la última década. Y es que lo mejor no tiene necesariamente que permanecer en nuestra retina; también puede encontrarse en lo más hondo del baúl del recuerdo de nuestro Decano del Fútbol Español.


En ese baúl centenario, en lo más recóndito, escrito con letras doradas, aparece un nombre que quizás pase como el mejor portero que haya vestido la camiseta de nuestro Real Club Recreativo de Huelva: Ramón Quilón Campos.

Ramón Quilón comenzó en esto del fútbol dando patadas a pelotas de trapo en las calles de aquella coqueta Huelva de la primera década del siglo XX. De esas calles onubenses dio el salto al patio del extinto Colegio Arias Montano -situado en la Plaza del Punto- para posteriormente probar fortuna, ya con balón reglamentario, en los Padres Agustinos.

Quilón Volando sobre el cielo de Málaga.
En su camino se cruzó otro personaje destacado de la historia del Decano: el Padre Antonio Pérez Reina, que lo arrastró hasta aquel Recreativo Infantil, un equipo del que todos hablaban maravillas y que el propio Quilón narraba en la “Historia del R.C.R. de Huelva”, editada por el Huelva Información, como “el más bonito que ha habido en Huelva. Porque jugaba mejor que nadie, mejor que el primer equipo, mejor que el Titán… Venían incluso equipos de hombres de otras provincias y a todos les ganábamos, además por goleadas. El titular base estaba compuesto por: Quilón, Vázquez, García Pérez, Jaime, Santos Vizcaino, Mora, Carrasco, Arza, Quintero y Segura”.


Eran años en los que el profesionalismo sacaba la cabeza y al que el Recreativo quiso dar la espalda siendo fiel a su estilo: modesto y localista, formado por un equipo repleto de jugadores de la tierra que, con bastante dificultad pero gran dignidad, competían en el Campeonato Regional. 


Es en esos finales de los veinte cuando el joven Ramón Quilón irrumpe en la portería del Recreativo. Un 8 y 9 de diciembre de 1928 la directiva recreativista concertó dos amistosos con el Málaga CF.  En el segundo partido, la prensa local citaba cómo “con escasa concurrencia y un frío intensísimo se jugó este segundo match en el que se lució cuánto quiso el trío interior Fernandito, Morales y Resti, quienes habían conseguido los cuatro goles con que finalizó el envite; no desmereciendo de éstos el juvenil Quilón que tras magníficas paradas logró dejar su portería a cero.

Quilón en el Campo del Velódromo

A partir de ahí nadie dudó de la titularidad de Ramón Quilón. El joven portero onubense también tendría gran protagonismo en un derbi ante el eterno Titán, y en campo de éste, tan cercano al Velódromo que los jugadores del Recreativo se vestían en el mismo y marchaban andando hasta el de su máximo rival. Aquel derbi onubense acabó con victoria recreativista por 1-3 realizando el joven cancerbero tal actuación que salió del coliseo titánico a hombros de los aficionados recreativistas hasta el Velódromo. 


La fama de Quilón creció como la espuma lejos de las fronteras provinciales. Por sus servicios se interesaron equipos como el Betis Balompié que llegó a ofrecer la nada despreciable cifra por aquel entonces de 15.000 pesetas. Fue cuando comenzó a ganar algo de dinero con el balompié: unas 75 de las antiguas pesetas hasta llegar a las 300 que cobraba en 1939. Por entonces en España deslumbraban el sevillista Guillermo Eizaguirre y Ricardo Zamora por quien el Real Madrid pagó al Espanyol 20.000 pesetas por su traspaso; solo 5.000 más de lo que ofrecía el Betis por el onubense.


Quilón en Heliopolis, contra el Real Betis Balompié.
La época marcó el futuro futbolístico de Ramón Quilón. Ser de Huelva y jugar en el Recreativo era un obstáculo insalvable. En territorio andaluz su fama era incuestionable. Su estilo en el terreno de juego, su valentía en las salidas y su tremenda agilidad le convirtieron en toda una atracción para el aficionado. Espectaculares actuaciones en Málaga, Sevilla o Jerez aumentaron su popularidad.


Pesó demasiado su vocación por la docencia y el escaso interés por abandonar su tierra para no oír cantos de sirena y siguió en el Recreativo que pasó a denominarse Onuba. Con él consiguió tres campeonatos consecutivos (32/33, 33/35 y 34/35) de la Federación Oeste, además de vestir la elástica de la selección andaluza. Inolvidable aquella tripleta recreativista formada por el portero Quilón y los defensas Muñoz y Morán.


Luego llegó la Guerra Civil y, aunque no se dejó de jugar al fútbol en Huelva, todas las competiciones quedaron paralizadas hasta 1939 donde el Onuba se incluye en el Grupo V de una estructurada Segunda División junto a Cádiz, Recreativo de Granada, Malacitano, Córdoba, Xerez, Ceuta y Tánger.

La carrera futbolística de Quilón daba sus últimos coletazos. En 1941/42 cogió el cargo de entrenador-jugador tras la destitución de Quirico Arteaga. Solo estuvo esa temporada ya que en la siguiente renunció para dedicarse en cuerpo y alma a la enseñanza aunque sin dejar el fútbol, ya desde la perspectiva arbitral. 


Nunca olvidó en sus muchos años de docente su paso por el balompié y siempre que la ocasión lo requería aprovechaba para dar lecciones magistrales de fútbol que engalanaba con algún recorte de periódico de la época. 


Ramón Quilón murió el 7 de octubre de 1990 a los 78 años de edad.


Artículo elaborado por D. Jesús Manzano.